y aunque te deshojes...
algún día
no se cómo ni cuándo
ni por cuál de todos
los vueltos posibles
de los destinos
que la sincronía ordena
sé que podré alcanzar tus hojas
esas melancólicas vespertinas
las del cielo y las de amar
sempiterno cielo morado
y rosa te deshojas
como plumas
de aves de otoño
que cautas vuelan lejos
escapan de los signos celestes
del verano itinerante
y precario
del otoño inexorable
ellas vuelan
y el sol se pone y no te espera
y el sol se pone y no te espera
yo te espero cielo
aunque te deshojes
y no me mires
y no te vea
y no me sientas
y no te sienta
y tu rostro haga sur
al norte que coloco en tus manos
y mi este se encuentre
miles de veces silente
como paredes
de cuarteles abandonados
y mi este se encuentre
miles de veces silente
como paredes
de cuarteles abandonados
en el proceso alucinante de vivir
y de incesante resistir
y de incesante resistir
los segundos y los minutos
más importantes
son aquellos fundados
en el instante crepuscular
de los besos ante un amanecer
más importantes
son aquellos fundados
en el instante crepuscular
de los besos ante un amanecer
o una luna llena
o un cielo morado y rosa
que desaparece cuando el sol
va en busca de horizontes en el mar
que desaparece cuando el sol
va en busca de horizontes en el mar
mucho me llevo tras vivir
y retar las buenas costumbres
no poco el salitre
no poco el salitre
y no poca la arena en mi ropa
en mis pies descalzos
en mi longeva mochila
en mis pies descalzos
en mi longeva mochila
y con los recuerdos sutiles
que flotan sobre su ingravidez
en los que evoco las fantasías
concretas de la ternura
cielo de las acuarelas
y los pasteles vibrantes e insurrectos
el delirio que armas es la alucinación
que camina al borde de mis nostalgias
cielo que a pesar de las amenazas
aún se ofrece sempiterno
que deshoja sus siete velos
aún se ofrece sempiterno
que deshoja sus siete velos
con la sensualidad arrogante
que le acompaña
como si le persiguiera
de otras vidas celestes
nacidas del cosmos infinito
paralelo y diverso
como si le persiguiera
de otras vidas celestes
nacidas del cosmos infinito
paralelo y diverso
cielo tus maravillas
como los ojos grises
que tornasolan al tiempo
que transitan los caminos
que transitan los caminos
y se esconden tras las nubes
como los almendros
al afirmar sus colores de temporada
cielo morado y rosa
alimentas mis herejías
y mis insolencias enamoradas
a riesgo de morir
con el sol que te abandona
en la tarde
con el dictado del sol
en la tarde
con su mandato vital
y definitivo antes de morir...
y definitivo antes de morir...
Eric Alvarez © Texto y fotografía, Hoare, San Juan, PR (2019-11-10, 6:00 PM)
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