"Rituales de Muerte y de Censuras", selección de poemas




Lo que les presento a continuación es una selección de algunos poemas construidos por mi durante los últimos tres años. No persigo con ello, sino el desahogo, y quizá la paz mental de que me atreví alguna vez a publicarlos. He titulado la breve selección Rituales de Muerte y de Censuras.

Los presento con mucho respeto, y con esa sensación terrible de inseguridad y vulnerabilidad, que resulta evidente de estas palabras introductorias. La imagen que acompaña esta presentación, obviamente, es una reproducción de El Grito de Edvard Munch.








Rituales de Muerte y de Censuras

El Angel Asesino

Soy en este momento final de las exclusiones
del silencio y de sus cómplices
el responsable del vino derramado sobre su mesa
el borracho insolente en su fiesta
soy el grito agudo de un llanto penitente
ese aullido desgarrado
henchido de rabia total y homicida
contra sus mentiras
contra sus mentiras
sus mentiras ¡ay!
que ahogan con sus vómitos
la esperanza…

Soy en este instante final
y sublime
una herida abierta
una daga violenta y sanguinaria
una venganza hambrienta
soy la voz censurada
soy la mujer violada
soy la angustia
soy la noche
soy la muerte
que regresa victoriosa de la nada…


Después del insomnio

hay….
los labios que no he besado
las manos sin mis caricias
mi cuerpo que no ama…

hay…
las vidas que no tuve
y las que quise vivir
las palabras que nunca dije
las que debí decir…

hay…
los pensamientos encerrados
condenados de silencio
la voluntad lacerada
como una tortura
la decepción que ilumina
con su luz angosta las rupturas…

hay…
los caminos de piedras
y los cementerios
los arroyos de un campo lejano
los pies que se sumergen en sus aguas
para bañarse en el semen delirante
de la tierra
y sembrar de vida el olvido…

hay…
las venas y la sangre
el cuello atravesado
por el puñal
en busca de su garganta
la danza homicida
y sus cadáveres
los asesinos sin nombres
y sin señas
en la madrugada lunar
de los sacrificios
para que reine la paz
entre los hombres
y sea en la tierra
como en el cielo
una sola voz
y un solo destino miserable…

hay…
un salón con sus lozas
frías y luminosas
con lápidas centenarias
exquisitas y románticas
que aparecen y se esfuman
en las que se leen
verdades innumerables
y absolutas
y también mi nombre…

hay…
un sueño de espejos
un ciego que extiende la mano
y señala hacia el abismo
un enano que se masturba
y una doncella
que reza un padrenuestro…

hay…
los sutiles mecanismos
de la mentira
las costumbres grotescas
de la subsistencia
los juicios finales
y las injusticias
lo que le exigimos al otro
y lo que le negamos
dos caras y una moneda…

hay…
a la hora exacta
de la angustia
la convicción
y tal vez el orgullo
tal vez el valor
y hasta la fortaleza…

Entonces mueres.


Serpiente ante el abismo

Aquellos hombres
que escaparon
y no fueron
cómplices callados de la muerte,
hoy son rastros,
si acaso,
hojas secas,
si acaso,
imágenes borrosas
en el espacio
y en el tiempo…

O tal vez sean
ellos en mi mismo,
siluetas en el ocaso,
una sombra
frente al abismo.
Yo solo.
Desnudo.
Como una serpiente.
Sin alas.


Bienes infernales

he de tener
el pan que me hiere
las manos y la boca
el puñal que me alimenta
con su filo hambriento
de sangre y de venganzas
la serpiente amarilla
y el vómito de rosas
las estrellas que deslumbran
el ciego que me habita
el sol oscuro de todas
las mañanas y la luna
que provoca que gire la mirada
al otro lado de la calle
donde habitan los vagabundos
y las putas
la dicha de la miseria
de los pueblos


también poseo
el estiércol mineral de la rabia
el grito sin voz de mi garganta
el mar como una lágrima derramada
cuatro asesinos como los jinetes
de un Apocalipsis de dioses embriagados
el ángel que fornica
con su cuerpo de éter
y con sus alas…

y nunca me falta
y por ello soy dichoso
un sueño que se apaga
y renace como la muerte
al terror de otra vida
condenada a sus delirios
a la poesía
y a sus infiernos…

2009 © Eric Alvarez. Protegido bajo las leyes de propiedad intelectual. Su reproducción total o parcial sin la autorización expresa del autor está estrictamente prohibida.

Comentarios

  1. ¡Aplausos! Felicitaciones por conseguir tan alto vuelo poético, Eric. A medida que los iba leyendo, uno me gustaba más que otro, y así sucesivamente, a tal punto que no puedo quedarme con uno solo.

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