domingo, 13 de mayo de 2018

Este día de las madres 2018



Foto Eric Alvarez
Este día de las madres 2018

este día de las madres 
del año veinte dieciocho
no tengo para ti fotos hermosas 
de distantes recuerdos ni nostalgias
tampoco un homenaje en un largo poema
no tengo para ti siquiera
buenas y aladas noticias

este día de las madres
desde luego 
no tendría por qué ser distinto
a los otros del ayer
si no hubiera vaciado mi cajón
de papeles y memorias
que alimentan mi imaginación

como el tiempo 
con el que marchan y se alejan 
los días de mi vida
así de veloces se alejarán 
los rituales inocuos 
que no rompen candados
ni abren de par en par
las puertas del lácteo 
castillo para poder entrar en él

porque este día de las madres
nada desearía más 
que al menos celebrar
tu cuerpo y tu boca
esos con los que concebiste 
las impetuosas mujeres de tu militante maternidad
con los que alguna vez te fue posible
concebir una intimidad
que navegaría
sin puertos probables de atraque
en las tempestades de la centralidad

por eso qué más da otro festejo 
que ni deseas ni celebrarás
poemas extensos que no mirarás 
ni noticias que no superarán
los vómitos de estrellas
que el cielo una vez más te regalará

por eso qué más dan los rituales inocuos 
que no se adentren en el bosque
de las pasiones absolutas
a las que sólo nos es dado 
ir acompañados de vino y de pan
mejor bajo un aguacero
y con una cama aún sin tender
para pasar una tarde
este año veinte dieciocho
un día de las madres más…


(Versión revisada, 10:25 pm de 2018-5-13)

Eric Alvarez © 2018-5-13
(Texto y foto)

domingo, 6 de mayo de 2018

Oda a los precipicios (y breve crónica del desconcierto)



Foto por Eric Alvarez
Oda a los precipicios
(y breve crónica del desconcierto)

la vida tú lo sabes es una carretera 
en una montaña que se desmorona 
como castillos de arena
y niños muertos víctimas 
de todos los juguetes
para jugar a la guerra 
pero esta vez no es un juego 
esta vez es de verdad
y ahí estás tú con tus latitudes
y acá estoy yo con mis longitudes
—absolutamente indefinibles—
observando el sol que va de ocultas
rogando por los verdaderos oprimidos
y tú te irás a correr tras los abismos
buscando los precipicios 
de los grandes acantilados 
y familias que no salen de sus cuevas
y cuevas de las que escapan sus cueva-habitantes

mientras aquí estoy yo
desnudo frente a este monitor
lanzando letras y palabras 
todas disparatadas 
como el discurso de un demonio
en busca de derrotar 
mis frustraciones y mis decepciones
y tratar de bailar contigo 
algún día que se pueda
sin títulos  académicos ni oficiales
yo sin muchos defectos ni virtudes 
para enumerarlas y celebrar
arrastrado por mi nueva vocación de flaco
con mis pómulos amenazantes 
captadores de señas y recatos
raptores de mejillas
y mis canijos brazos de difunto
ni preciosos ni erotizantes
¡qué irónica ironía!

aquí estoy escondido 
en lo más distante de mi mente enferma
en espera de una brisa marina
que roce mi rostro 
y mis pómulos brotados
perversos y amenazantes
mientras viajo en el viaje de los sedantes
por aquellos parques y aquellos laberintos
abrumados por flores negras y violetas
— jardines de los caminantes salvajes—
y sus espacios de profundos silencios

aquí estoy sosteniéndome con estos versos
esperando de paso que me sirvan 
para eludir un tajo mortal
y para continuar respirando 
y tomar el cafe de la mañana
en la ciudad de los engaños
y las mentiras verdaderas
en ésta isla a la que es un clisé
llamarla ínsula del absurdo 
donde te he visto llorar y luchar
por las agudas angustias ajenas

por eso yo 
que estoy frente a este monitor
con todas mis decepciones
y con mi mente enferma
saldré a buscarte a tus precipicios
y tus montañas derrumbadas
y tus carreteras intransitables
de pueblos despedazados
por las lluvias intensas 
de los intensos desatinos
de todos los desatinos
y la furia terrible de los huracanes
y la furia de los huracanes…


Eric Alvarez © 2018•Mayo•6
(Texto y foto)

lunes, 28 de agosto de 2017

Ladrón de estrellas



Fotografía por Eric Alvarez 

extraño las estrellas que derramaron tus ojos
aquella noche sobre el manto negro que cubría
parcialmente tu cuerpo
en aquél lugar abandonado
por las lluvias y por los vientos
en aquél lugar siluetas de dragones
en aquél lugar escombros
en aquél lugar sombras
en aquél lugar innombrable

voy robándole estrellas al cielo
desde un horizonte en fuego y colores
para armar el refugio de mis recuerdos
pero no arden estas estrellas
en flores como tu mirada
no son carnales
no son pasión ni deseos
estos tesoros del universo abierto
tampoco son caricias que ahogan
ni alma que rescata
son distantes como los siglos
y desde la distancia no hablan
no se derraman con la mirada
como los ojos que trasgreden
la específica silueta
y la definición precisa
de los matices de la luz
e instalan el calor ardor calor
de los pecados húmedos
como cuerpos sobre la cama

voy robándole estrellas al cielo
para regarlas sobre tu cuerpo
lácteo y violento como el horizonte
armado de colores
y lenguas de fuego
que abre las horas nocturnas
en toda la vastedad
del sigilo oscuro
y la luminosidad minuciosa
que se enciende rutinaria
para desvelar aquello ineludible
y proteger la esperanza necesaria

voy robando estrellas
estrellas para defender el recuerdo…

Eric Alvarez


8/28/2017

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Deshoja los pétalos de la maravilla



Author: White And Red Rose Petals by Marina Shemesh 
Licence: Public domain license. Please check author page for more information.
deshoja los pétalos
de la maravilla de tu cuerpo
disfruta tu propia humedad
y has de tus gemidos
un vocabulario pecaminoso
entrega beligerante tu cuerpo
a su cuerpo beligerante
y alcanza la catártica 
comprensión de la vida
y el universo
duerme y sé feliz
y nunca le niegues 
espacio a la verdad
porque desde sus regiones 
más íntimas esta da origen
a las rutas del deseo
a las rutas de los encuentros
fundacionales del amor…


Eric Alvarez © 2016

sábado, 6 de febrero de 2016

Un hombre en el delirio



Foto por Eric Alvarez © 2016


puedo ser el hombrecito desesperado
que tirado sobre el escritorio mira aterrado 
esa computadora que parece querer aplastarlo
o que busca algún significado
alguna respuesta o algún aliento
de una luna que parece estar alambrada
pero no lo está y tal vez solo espera
el momento propicio para significar
responder o alentar aunque no lo parezca 
puedo ser el hombrecito con su cabeza tal vez atada 
o tal vez agarrada firme con sus brazos improbables
para que no continúe en el vuelo
de su soledad y sus más amargos delirios 
puedo ser ese hombrecito 
en esa escena surreal
traída al mundo de lo real desesperante
sin ilusiones románticas
con la comprensión de que aquello 
que llaman amor
puede también dejar a cualquiera
como ha dejado a este hombrecito 
abrumado e inmerso en una histeria incontrolable
que se alimenta de las sombras
que se alimenta de los matices de la luz
que anticipa el golpe mortal
de las violetas violentas y homicidas
en el jardín circular de los sentidos
en el remolino interior de las palabras
como una mirada perdida
como un beso que fallece


Eric Alvarez © 2016

domingo, 13 de diciembre de 2015

Luz entre sábanas






soy la luz que se sumerge
en las sábanas que preservan 
el rastro del amor 
soy la luz anclada
en una luminosidad marina
mi luz es mayor 
que todas las sublimaciones
las capas de telas
que acaricio 
cubren los cuerpos
y preservan la tibieza
mientras cada manta
que deshojo 
deja al descubierto
los cuerpos y sus mentiras
soy la luz sobre una cama
y eso es todo lo que soy…

Eric Alvarez 

Eric Alvarez Texto y foto © 2015-12-13



domingo, 6 de diciembre de 2015

Poema en cinco minutos







es absurdo que te escriba
entre tanta prisa 
y ese libro que espera
por mí para levantarse
que te escriba a pesar
de la distancia que nos separa
como se separan las cruces
donde se crucifican
mártires sin milagros
que te escriba armado
del recuerdo como un sueño
como un delirio
al que acuden tus ojos
penetrantes como el silencio
dos veces como el sol y la luna
ya tiernos y observadores
ya fijos y desafiantes
una noche húmeda frente al mar
pero yo solo tengo cinco minutos
y una caja de juguetes por armar




Eric Alvarez © diciembre 2015 (Fotografía y texto)

domingo, 14 de junio de 2015

Segunda danza del recato



Madonna (Edvard Munch, 1894-1895)
tras algunos años de distancia
que se alzan imponentes
como un precipicio
y ante las ondulaciones etéreas de tu cuerpo
y los rastros y señas de tu piel
y tantos otros rasgos olvidados 
tu danza del recato
es el ejercicio de los misterios 
que me conduce al deseo de recordar
el recuerdo del deseo del pecado
anclado en las fuerzas del infierno
yo recuerdo lo que nunca más
podré recordar sin llorar 
tus ojos sortílegos y tenebrosos
armados de conjuros
poblados de rosas verdes 
de almendras indefinibles
que crecen en un jardín y sus laberintos
tu cuerpo alado y dichoso
revoloteando sobre el acantilado 
tu mirada de ave sigilosa
intrigante e incisivamente fija
en mis ojos sin destino

la transfiguración comenzó aquella noche
cuando en el salón oscuro
de los disfraces evidentes
de aquel teatro sin luces
se cruzaron las miradas
del acercamiento imposible
una apuesta arriesgada
temible e improbable
más tarde sería un código libertario 
mientras te perseguía 
en los espacios deformes
de aquel lugar cuestionable

dicen sabes que estas cosas
terminan como comienzan
y como terminan las lluvias de las tormentas
con su furia dejan tras de si 
el líquido rostro de su paso
como el derroche de energía de un orgasmo
que anuncia la muerte
y anuncia la vida
y anuncia dioses y arcángeles
con sus lanzas carnales
que luego se deshacen en la fantasía
de evangelios y cínicos apóstoles
como una penetración violenta que se diluye
en el libido consumado

como comienzan terminan
como la pasión que se diluye sin remedio
súbitas y sangrantes 
intensas e infinitas de promesas 
que nadie podrá cumplir
porque estas cosas son así
terminan como comienzan
hasta consumarse en el ciclo inevitable
de todas las cosas y todo lo existente
sin soluciones radicales y definitivas
la muerte arranca vida de sus entrañas
la vida es putrefacta y despreciable 
y será solo el vértigo
y serán solo las lágrimas
y la danza pudorosa del recato
y las ramas secas y deshechas
en el ritual puntilloso de quien fallece
yo aguardaré paciente y callado
en mis ignorancias y mis carencias
en mis inútiles recuerdos de enamorado…

Junio 6, 2015 
12:55 am

Eric Alvarez ©2015. Todos los derechos reservados.

domingo, 5 de abril de 2015

Ritual sin respuestas



Gustav Moreau. Estudio Abstracto. Circa 1890

peno por lo que sé
y por lo que desconozco
peno por mis atrevimientos fundados
y por aquellas insolencias 
desbocadas por la ignorancia
peno por ser consciente
y por no serlo también peno
el dolor no marchita 
sus ilusiones y sus delirios
la serpiente negra 
de alas rugosas y rojas 
desciende de lo eterno 
exige mi vida en sacrificio
yo no puedo negarme
ya no tengo respuestas
de mis manos mutiladas 
y sangrantes 
ya no florecen pájaros 
como mariposas
para conjurar la angustia
como antes la conjuraban
sus ojos de bestia paralizante
se fijan en mi rostro
yo afirmo
me entrego

Eric Alvarez © 2015-04-05 • Todos los derechos reservados.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Postal de Navidad




Aunque no llegará a tiempo este mensaje, al menos hice el intento de hacértelo llegar, tan vergonzosamente repetido y común, lo sé, pues no hay nada nuevo que pueda compartir o decir, porque todo lo que podía decir, y todo lo que podía compartir, se ha ido diluyendo sin formas ni coordenadas precisas, entre mis bolsillos vacíos y mis defensas frente a lo incierto. Todo viaja como una nostalgia, consciente de que cada día se acercan más los cercos y los momentos de transfiguración desde la raíz de mi último aliento, para buscar vías para volver a descubrirme, y tal vez revivir desde mis improbabilidades diversas, desde mi muerte lenta, para reencontrarme redimido en otros lugares de los espacios elementales de los espíritus, en universos geométricamente expandidos. Pero eso no me impide desear, y decírtelo, que seas feliz junto a todo aquello que más amas. Que seas, por qué no reafirmarlo con valor y entrega, totalmente feliz desde este instante infinitesimal del tiempo que se desliza hacia el nuevo año, y así también hacia los siguientes, como los personajes de algún poema —que una vez escribí con cierto optimismo que la realidad ha derrotado— los cuales ahora bastaría se encarnen en ti, dichosa, divina, y alada, como ellos. Ese deseo intenso, y esa imagen bajo la que escribo, tal vez puedan ser, finalmente, mi buen regalo con vocación definitiva, y quien sabe si postrera, en ésta, una extraña Navidad más.